Electromagnetismo

Los fenómenos magnéticos y eléctricos fueron conocidos por los antiguos griegos. Por un lado, en la ciudad de Magnesia del Meandro en Asia Menor, se sabía que ciertas piedras atraían el hierro  y que los trocitos de hierro atraídos, atraían a su vez a otros. Por otro lado se conocía que al frotar ámbar con una piel, ésta adquiere la propiedad de atraer cuerpos ligeros tales como trozos de paja y plumas pequeñas.     

  

 Pero fue hasta la primera mitad del siglo XIX cuando se descubrieron una serie de  fenómenos en los que aparecían relacionados los efectos magnéticos y eléctricos. La primera observación fue hecha por Oersted al estudiar la influencia que una corriente eléctrica ejerce sobre una aguja  magnética. Posteriormente Faraday descubrió que un campo magnético variable induce una corriente eléctrica.


 

En la segunda mitad del siglo XIX, Maxwell unificó en una sola rama de la ciencia, el  electromagnetismo, las leyes que regían los fenómenos eléctricos y magnéticos,  tradicionalmente  estudiados  por  separado. La unión  entre  ambos tipos de fenómenos es la carga eléctrica.